Aries es el primer signo del zodíaco — el pionero cósmico. Regido por Marte, el planeta de la voluntad y el deseo, la energía de Aries es cruda, eléctrica y sin pedir disculpas por ser quien es. Quienes tienen posiciones fuertes de Aries poseen un instinto natural para liderar, actuar primero y abrir caminos donde no existían. Hay una hermosa temeridad en Aries: confía más en el fuego interior que en cualquier mapa.
La sombra de Aries reside en la impaciencia y en la tendencia a arder con intensidad pero brevemente. La lección del alma de este signo es aprender que el verdadero coraje no es la ausencia del miedo, sino la voluntad de comenzar a pesar de él. Aries nos enseña a todos que cada gran viaje comienza con un único y audaz paso hacia lo desconocido.