Marte es el planeta del deseo en su forma más fundamental — el impulso primordial de moverse hacia lo que queremos y alejarnos de lo que nos amenaza. Gobierna la energía física, el impulso competitivo, la voluntad de luchar por lo que importa y la ira que surge cuando nuestros límites son cruzados. El signo y la casa de Marte revelan cómo tomas acción, persigues tus deseos y respondes al conflicto y el desafío.
Marte a menudo es malentendido como meramente agresivo, pero su expresión más elevada es el coraje: la voluntad de actuar en alineación con los propios valores incluso frente a la resistencia, el miedo o la oposición. La lección del alma de Marte es aprender a dirigir esta tremenda fuerza conscientemente — ni suprimiendo el fuego ni permitiendo que arda indiscriminadamente, sino canalizándolo hacia lo que genuinamente importa.