La Cuarta Casa representa tus raíces, vida hogareña, familia y fundamento emocional. Muestra tu yo privado, el condicionamiento de la infancia y lo que te hace sentir seguro y protegido.
La Cuarta Casa es el punto más profundo de la carta — el nadir, la medianoche del alma. Aquí yace aquello a lo que regresas cuando el mundo se vuelve ruidoso, lo que llevas de quienes te criaron y lo que estás en proceso de sanar o transmitir. Comprender tu Cuarta Casa es uno de los actos más íntimos y reveladores en la astrología.